91 314 78 36L - V 10h - 14h y 16h - 18h

Bienvenido Entrar

Protege la memoria

Publicado el 15/07/2019

memoria,despistes,edad,cerebro,neurona,concentración,atención,aprendizaje,ginkgo,bacopa,salvia,herbolario online,cosmética natural,tratamientos naturales,productos naturales

¿Dónde he aparcado el coche? ¿Qué iba a coger en la cocina? ¿Qué tenía que comprar en el supermercado? Todos nos hemos hecho alguna vez una pregunta de este tipo. ¿Son despistes cotidianos o hay detrás un trastorno grave? Los problemas de memoria pueden ocurrir a cualquier edad y suelen ser motivo de preocupación.

Diversas investigaciones demuestran que la pérdida cognitiva comienza a los 20 años, pero apenas la percibimos porque contamos con la suficiente capacidad para hacer frente a las necesidades de la vida cotidiana. Esa pérdida es más perceptible entre los 45 y los 49 años y, a partir de los 75 es más frecuente y general. Con la edad, el cerebro cambia: el número de neuronas en algunas regiones disminuye, se acortan las prolongaciones de las neuronas y disminuye el flujo vascular. Eso hace que mantener la atención y la concentración sea más difícil y nuestro sistema de aprendizaje sea más lento. En definitiva, nuestra memoria es menos efica.

¿Cuándo debo preocuparme?

No todos los problemas de memoria deben asociarse a la demencia. Muchos fallos se producen simplemente por no haber prestado la atención necesaria o incluso porque nuestro cerebro a veces distorsiona la realidad. Entre los síntomas iniciales que presenta una persona con alguna demencia destacan que:

  • Se desorienta en el tiempo y en el espacio: se pierde en lugares conocidos, descoloca los acontecimientos...
  • Olvida, frecuentemente, lo que ha hecho en el mismo día o el día anterior, dónde ha colocado las cosas o el nombre de las personas del entorno.
  • Tiene problemas para hacer tareas comunes (peinarse, ducharse, cocinar...).
  • Presenta cambios bruscos de humor y conducta.

Por lo general, el enfermo no identifica o no quiere reconocer los síntomas y deben ser las personas que conviven con él las que los perciban. En ese momento, hay que acudir a un profesional de la salud para que realice un diagnóstico adecuado. En caso de ser el inicio de una demencia, cuanto antes se detecte antes se puede empezar a utilizar tratamientos adecuados que mejoren los síntomas y con ello la calidad de vida de la persona.

Plantas para la memoria

Tan importante como ayudar a potenciar la memoria en personas mayores con déficits cognitivos, es fortalecer la capacidad mental cuando uno es joven. Las plantas pueden ayudarte a estimular tu capacidad cerebral.

  • Ginkgo (Ginkgo biloba): Según la Agencia Europea del Medicamento, el extracto seco de hojas de ginkgo puede utilizarse para mejorar el deterioro cognitivo relacionado con la edad y la calidad de vida de los adultos con demencia leve.
  • Bacopa (Bacopa monnieri (L.) Wettst): Con acción neuroprotectora y nootrópica, que agili- za la actividad cerebral. Potencia la memoria y favorece el aprendizaje.
  • Licopodio Chino (Huperzia Serrata): Aumenta las actividades cerebrales debido a su contenido en hiperizina A, un principio activo que posee varias propiedades neuroprotectoras. Es de vital importancia en los procesos de aprendizaje, memoria y atención.
  • Salvia (Salvia lacandulifolia y Salvia officinalis): Diversos estudios han revelado que estas plantas tienen acciones beneficiosas sobre el cerebro y las funciones cognitivas, entre las que se incluyen, la memoria, la atención y la concentración.
  • Melisa (Melissa officinalis): Utilizada tradicionalmente para aliviar los síntomas leves del estrés y para facilitar el sueño. Se han publi- cado numerosos estudios sobre su actividad sobre el sistema nervioso central y la capacidad de mejorar la memoria, el estado de alerta y de ánimo tanto en jóvenes como en personas mayores.
  • Cacao (Theobroma cacao): Los flavanoles, muy abundantes en los granos de cacao tienen, según diversos estudios, capacidad para retrasar el deterioro cognitivo asociado a la edad.

Vía: Revista Qualitas Vitae (nº 26 primavera-verano 2019)

Comentarios

Sin comentarios por el momento

Sólo usuarios registrados pueden enviar comentarios