Ashwagandha


Comprar ashwagandha — guía de compra rápida

La ashwagandha (Withania somnifera) es uno de esos adaptógenos de renombre en el Ayurveda. La han utilizado durante siglos para ayudar al organismo a combatir el estrés y mejorar el bienestar en general.

Cuando busques comprar ashwagandha, te vas a encontrar varios formatos de dicha planta. Hay extractos estandarizados como el KSM-66 o Sensoril, polvo de raíz tradicional, cápsulas vegetales y pastillas con distintas concentraciones de withanólidos.

Los extractos estandarizados tienen mayor concentración y encima cuentan con estudios clínicos detrás. El KSM-66 proviene única y exclusivamente de la raíz y suele aportar alrededor del 5% de withanólidos. No pocas personas lo prefieren para el día a día.

Sensoril, por otra parte, combina raíz y hoja concentrando más withanólidos por menos cantidad. Es útil si buscas un extra de potencia sin tomar tanta cantidad.

El polvo de ashwagandha conserva todos y cada uno de los nutrientes que ofrece la raíz, pero necesitarás una mayor cantidad de polvo para evidenciar efectos similares a los de los extractos; las cápsulas son bastante prácticas: se dosifican de manera sencilla y ya no tienes en cuenta el sabor, que no es precisamente agradable para todas las personas.

Cómo elegir (criterios)

  • Tipo de extracto: KSM-66 para un uso más suave a diario; Sensoril si estás buscando una mayor concentración de withanólidos.
  • Certificaciones: Asegúrate de que lleve algún sello como el de GMP, ISO 22000 o HACCP para abarcar calidad y pureza.
  • Formato compatible: Cápsulas vegetales en caso de ser vegano; si por el contrario prefieres mezclarlo en las bebidas, polvo.
  • Concentración: Busca siempre el porcentaje de withanólidos (de 1,5% a 12% suele ser lo habitual).
  • Origen: Mejor si la ashwagandha es de la India y tiene trazabilidad documentada.

Compatibilidades y marcas

Suele ir bien con magnesio para dormir mejor. También puedes mezclarla con maca cuando deseas obtener un plus energético.

Algunas preparaciones tienen BioPerine (piperina), que ayuda a hacer que tu cuerpo asimile mejor la ashwagandha.

Si tomas medicación consulta primero antes de incluir este adaptógeno a tu rutina. Si tienes el estómago sensible, puedes optar por cápsulas vegetales sin excipientes raros o tomar el complemento con las comidas.

Marcas como Natural Elements distribuyen extractos estandarizados con certificaciones europeas. No olvides revisar que el producto indique de forma clara el tipo de extracto, la concentración de withanólidos y cómo lo fabrican.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo tomar ashwagandha?

Si quieres controlar el estrés o mejorar la concentración, lo más habitual es tomarla por la mañana. Si prefieres que te ayude a dormir, mejor por la tarde o por la noche.

La constancia es importante: lo ideal es que la uses de forma regular entre 6 y 8 semanas.

¿Cómo tomar ashwagandha?

En cápsulas o polvo. Lo más habitual es en extractos estandarizados (entre 300 y 600 mg al día). Para KSM-66 suelen recomendar entre 300 mg una o dos veces al día. Sensoril va de 125 a 250 mg al día.

Eso sí, siempre sigue la recomendación del fabricante y no superes la dosis diaria recomendada.

¿Para qué sirve la ashwagandha?

Es un adaptógeno usado para ayudar a la respuesta al estrés, favorecer el bienestar mental y apoyar el descanso. Muchas personas la utilizan también para la vitalidad y el rendimiento cognitivo. Los complementos no sustituyen una dieta variada.

¿Cuánto tarda en notarse la ashwagandha?

Depende del extracto, dosis y constancia: muchas personas perciben efectos entre 2 y 4 semanas; otras antes. Mantén una rutina diaria y reevalúa.