Cera de abeja


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Cera de abeja natural: guía de compra rápida

La cera de abeja natural, que rápidamente adquiriréis como Cera alba en el INCI, es un ingrediente altamente versátil que las abejas Apis mellifera producen en la fabricación de los panales. Este material ceroso se ha convertido en un componente imprescindible en la cosmética natural y en proyectos artesanales, ya que posee propiedades emolientes y protectoras que no son fáciles de encontrar en otros ingredientes.

En cosmética, actúa como barrera y emulsionante natural, ayudando a retener la hidratación y protegiendo la piel del deterioro provocado por el secado. Es la protagonista en bálsamos labiales, ungüentos y pomadas para la piel seca o agrietada, y se combina a la perfección con aceites vegetales, mantecas y aceites esenciales, lo que la hace ideal para fórmulas caseras.

Si tus proyectos no son cosméticos, la cera de abeja natural también es muy versátil: se puede utilizar para elaborar velas artesanales, envoltorios de alimentos reutilizables (los célebres wraps de cera) o para dar el acabado a la madera y a símiles de cuero. Su punto de fusión, que oscila entre 62 y 65°C, permite manejarla en baño maría sin riesgo de sobrecalentamiento.

Cómo elegir (criterios)

  • Pureza garantizada: Busca cera 100% pura, sin mezclas con parafinas, microceras sintéticas u otros aditivos.
  • Grado de aplicación: Ten en cuenta si es de grado cosmético o alimentario según el uso que le desees dar.
  • Certificaciones: Preferiblemente, elige productos con sellos ecológicos tipo COSMOS o ECOCERT para asegurar su calidad.
  • Origen trazable: Opta por cera de apicultura tradicional española o europea si valoras la procedencia del producto.
  • Formato correcto: Las perlas son ideales para dosificar, los bloques para adquisiciones en mayor cantidad y las láminas para proyectos específicos.

La diferencia entre la cera virgen amarilla y la blanca reside en su proceso: la amarilla conserva su color y aroma originales, mientras que la blanca ha sido refinada y blanqueada (sin cloro en productos de buena calidad). Para la cosmética, se puede usar cualquiera, dependiendo del tono que se desee obtener en la receta.

Compatibilidades y marcas

La cera de abeja se funde sin problemas con aceites vegetales como el de coco, almendras o jojoba, y con mantecas como la de karité o cacao. También es compatible con aceites esenciales. En bálsamos labiales se suele recomendar una proporción de 1 parte de cera por 3 o 4 partes de aceites, mientras que para las velas se puede mezclar con resinas naturales, lo que permite ajustar la dureza y el tiempo de combustión.

No olvides que la cera de abeja no es vegana, ya que se obtiene de las abejas, aunque muchos apicultores siguen prácticas sostenibles y cuidan las colmenas de forma responsable.

Preguntas frecuentes

¿La cera de abeja es comestible?

No se consume como tal. Puede emplearse como aditivo/recubrimiento E901 y en contacto con alimentos si es de grado alimentario, pero no está destinada a comerse en bloque ni en perlas.

¿Para qué sirve la cera de abeja?

En cosmética natural actúa como emoliente y agente oclusivo en bálsamos, pomadas y cremas. También se usa en velas artesanales, en envoltorios reutilizables para alimentos, y como protección/acabado de madera y cuero.

¿Qué hacer con la cera de abeja?

Fundir a baño maría y mezclar con aceites vegetales y mantecas para bálsamos; elaborar velas; preparar barritas de pulido para madera; o crear envoltorios textiles con cera (beeswax wraps).

¿La cera de abeja es buena para la piel?

Sí, aporta efecto emoliente y protectivo formando una barrera que reduce la pérdida de agua transepidérmica. Es habitual en bálsamos labiales y cremas para piel seca. En piel sensible, probar primero en una zona pequeña.

¿Es lo mismo la cera de abeja que la miel?

No. La miel es un alimento; la cera es el material que producen las abejas para construir panales y se utiliza como ingrediente o material técnico.