Colágeno — breve guía de compra

Hoy en día, los suplementos de colágeno se han hecho muy comunes entre las personas que quieren cuidar la piel, las articulaciones o los tejidos conectivos. Se trata de una proteína estructural que ya existe en nuestro organismo, pero a veces está bien dar un extra, sobre todo en forma de péptidos de colágeno hidrolizado, pues son más fácilmente asimilables.

El colágeno marino se obtiene de peces y es generalmente más fácil de ser absorbido; eso sí, si eres alérgico/a al pescado o a los mariscos, no lo pruebes. En cambio, el colágeno bovino, que se obtiene de huesos y cartílagos de animales bovinos, generalmente tiene un sabor más neutro y puede ser una buena opción si no te convence el origen marino.

El colágeno no es todos de la misma especie. El tipo I o el III es el que se suele recomendar para la piel, el cabello y las uñas. El tipo II, por su parte, tiene una mayor relación con la salud de los cartílagos y el funcionamiento de las articulaciones. Algunas marcas, como Verisol, Peptan o Naticol, incluyen la existencia de estudios clínicos que los respaldan, mientras que los enriquecidos con UC-II, no desnaturalizados, pueden ser una opción interesante para mejorar la salud de las articulaciones.

Cómo seleccionar (criterios)

  • Origen y alergias: El tipo marino se absorbe mejor, aunque si no toleras el sabor del pescado, el bovino es una elección adecuada.
  • Tipo concreto: I/III para el cuidado de la belleza (piel, cabello, uñas) y tipo II para el cuidado de las articulaciones y los cartílagos.
  • Formato preferido: El polvo es versátil, las cápsulas son prácticas e ideales, y el líquido facilita la absorción.
  • Cofactores de las formulaciones: La vitamina C, el ácido hialurónico o el magnesio potencian el efecto del colágeno.
  • Certificados: Busca sellos como Verisol, Peptan o UC-II para asegurar la calidad.
  • Intolerancias: Comprueba que el producto sea gluten free, lactose free o compatible con tu dieta.

Compatibilidades y marcas

La vitamina C juega un papel esencial en la producción de colágeno, por ello muchos suplementos la incorporan en forma de ácido ascórbico. El ácido hialurónico facilita la hidratación, mientras que el magnesio o el MSM pueden aportar beneficios adicionales al tejido conectivo.

Si estás en estado de gestación o sigues un tratamiento médico, la precaución es fundamental y es aconsejable consultar con el médico antes de iniciar cualquier suplemento. Para quienes son veganos, existen precursores vegetales que aportan los aminoácidos necesarios para la producción de colágeno.

El formato en polvo permite adaptar la dosis a tus necesidades, pudiéndolo mezclar con tus bebidas, batidos o yogures. Las cápsulas son ideales para aquellos que buscan una opción rápida sin el extraño sabor del colágeno, mientras que los sticks ofrecen la máxima practicidad para llevarlos a cualquier sitio.

Preguntas frecuentes

¿Qué es y para qué sirve el colágeno?

El colágeno es una proteína esencial presente en la piel, las articulaciones, los tendones y los huesos. Los suplementos de colágeno aportan péptidos de colágeno hidrolizado que pueden ayudar a mantener la integridad de los tejidos. No obstante, no sustituyen una dieta variada y equilibrada, por lo que es importante no dejarse llevar únicamente por las promesas de los productos.

¿Cómo tomar colágeno?

La forma de administración depende del formato seleccionado. En el caso del colágeno en polvo, se recomienda disolverlo en agua, café, batido, etc. Las cápsulas y los sticks deben tomarse con un vaso de agua. Lo ideal es ser constante en su consumo y, de ser posible, acompañarlo con vitamina C para favorecer su síntesis.

¿Cuándo tomar colágeno?

No existe un momento único para tomarlo; lo importante es que se consuma de forma diaria. Muchas personas optan por tomarlo por la mañana o después de comer. Se suele recomendar un consumo continuo durante 8 a 12 semanas, aunque cada persona es diferente.

¿Es bueno tomar colágeno?

Suele ser bien tolerado y útil si buscas aumentar la ingesta de péptidos de colágeno. Evita el colágeno marino si eres alérgico al pescado/marisco. Si estás embarazada, lactando o tomas medicación, consulta con un profesional sanitario.

¿Cuánto colágeno tomar al día?

Rangos habituales: 5–10 g/día de colágeno hidrolizado tipo I/III; 2,5 g/día si es Verisol; 40 mg/día en el caso de UC-II (no desnaturalizado). Ajusta la dosis a la etiqueta del producto y a tu objetivo.