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Equilibrio corporal del nivel Ácido-Base

Publicado el 29/07/2013

 

El nivel de ácidos y bases en una variable que siempre está presente en el organismo humano y es de vital importancia entre ellos. Dicho nivel se define mediante el valor pH, es decir, mediante el pH se mide el grado de acidez o basicidad de cualquier sustancia.

 

Diversos estudios sobre los hábitos de población arrojan un dato: el 80% de los habitantes de los paises industrializados de occidente presentan alteraciones de la relación de las proporciones ácido-base.

El tipo de alimentación y los hábitos de vida tanto en el trabajo como fuera de él suelen ser las principales causas de un organismo ácido. Por tanto, podemos decir que una alteración de este equilibrio puede venir dada por uno o varios de los siguientes factores:

 

  • Una alimentación incorrecta o predominantemente ácida (exceso de carne).
  • Consumo inadecuado de alcohol.
  • La nicotina y la cafeína.
  • Escasa ingesta de líquidos.
  • El estrés, sobrecargas físicas y mentales.
  • Dietas desequilibradas.
  • Diversos contaminantes medioambientales.
  • Falta de actividad física.
  • Transformación y neutralización insuficiente de los ácidos debido a una carencia de vitaminas y oligoelementos.

 

Los efectos en el organismo de este exceso de acidez no se manifiestan espectacularmente, sino que van ganando terreno poco a poco. Por eso lo único que podemos hacer para detectar este problemas es prestar especial atencion a las señales de aviso que emite nuestro organismo. En el caso de la acidificación corporal, suelen ir apareciendo progresivamente una serie de molestias características:

 

  • Falta de energía crónica.
  • Agotamiento al menor esfuerzo y tendencia a sentir frío.
  • Escasa capacidad de recuperación.
  • Dificultades para concentrarse.
  • Irritabilidad.
  • Cansancio.
  • Uñas blandas, quebradizas, hndidas, estriadas o con manchas.
  • Molestias articulares.
  • Excesiva sensibilidad al dolor.
  • Propensión a las infecciones.
  • Propensión a las alergias.

 

Con el paso del tiempo, un exceso de acidez permanente sostenido durante mucho tiempo (también denominado acidosis) puede acarrear consecuencias peores, en este caso estariamos hablando de enfermedades más graves.

 

En este estado, el organismo trata de neutralizar el exceso de acidez corporal recurriendo a nutrientes alcalinos y a elementos minerales aportados por el propio cuerpo, incluso en los casos de acidosis respiratoria, que es la que se produce por la retención respiratoria del CO².

 

Si estos nutrientes no están presentes en la alimentación o no se absorven en cantidades suficientes a través del intestino, el organismo recurre a sus propios depósitos, que poco a poco se can quedando vacíos. Esta pérdida de sustancias alcalinas necesarias para el correcto equilibrio ácido-base deja al cuerpo literalmente desnutrido.

 

Una vez consumidas estas reservas de nutrientes minerales ya no es posible neutralizar los ácidos. Entonces se forman sales dificilmente solubles que se cumulan preferentemente en los tejidos adiposos y conjuntivo.

 

La elevada sobrecarga ácida sostenida durante largo tiempo recibe el nombre de acidificación crónica. Para evitar estas situaciones debemos intentar enriquecer nuestra alimentación con nutrientes de pH básico, hacer algo de deporte al aire libre y evitar los excesos en lo que a sustancias excitantes se refiere como alcohol, café y también el tabaco. Además es conveniente garantizar un aporte adecuado de sustancias minerales de acción basificante, mediante el aporte de un complemento alimenticio a base de una equilibrada mezcla de minerales básicos como son el calcio, el magnesio y el zinc, entre otros.