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El Açai, una fruta extraordinaria

Publicado el 25/09/2014

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El açaí (se pronuncia: assaí) es el fruto de una palmera (Euterpe Oleracea) que crece únicamente en estado silvestre, en la selva lluviosa al norte del Brasil. En estas regiones húmedas y cerca de los ríos (en especial del Amazonas) se alzan estos árboles, llamados Açaizeiros, de unos 25 metros de alto, de tronco delgado y ligeramente curvado.

 

Durante siglos, las bayas de açaí se conocían y consumían exclusivamente en la selva tropical de América del Sur, donde constituyen un alimento esencial en la dieta de los indígenas del Amazonas, que, además, las emplean como medicamento natural para el tratamiento de enfermedades de la piel y para curar males digestivos.

 

A partir del estudio del consumo que los indígenas han hecho tradicionalmente del açaí, se han ido descubriendo sus propiedades saludables y nutricionales, lo que ha favorecido la extensión de su consumo, primero en Brasil y, más recientemente, en otros países del mundo.

 

El fruto del Açai.

La baya de açaí es redonda, de unos 10 a 14 mm de diámetro, de color morado oscuro, casi negro y crece en la palmera en forma de racimos llamados "cachos", produciendo constantemente de 3 a 5 por árbol, con 500 a 900 frutos (hay dos cosechas por año). La muy deseada fruta (la pulpa) es solo el 10% de lo que la conforma, el 90% restante corresponde a la semilla o hueso. Presenta un sabor que recuerda a una mezcla de bayas y chocolate, a la frambuesa silvestre con un poco de uva.

 

Las bayas de Açai no se pueden consumir directamente, necesitan un proceso de elaboración, para obtener su máximo beneficio nutricional. La baya pierde su valor nutricional si no es tratada correctamente al recoger la fruta. De ahí, que haya distintas calidades en el producto y no todas tengan las mismas propiedades.

 

Principales beneficios del consumo de Açai para la salud.

El açaí, como muchas bayas de sus características, es una rica fuente de antioxidantes y nutrientes, lo que lo convierte en un potente reductor de los radicales libres; previene, por tanto, el envejecimiento y, gracias a su contenido en ácidos grasos esenciales omega 3, 6 y 9, protege contra las enfermedades cardiovasculares. Además, está formado por un 40% de fibra, y su alta concentración de hidratos de carbono, proteínas y grasa vegetal lo hacen ideal para personas deportistas y muy activas.

 

  • Su efecto sobre el cáncer.

Numerosos estudios científicos mantienen que existe una asociación entre el consumo de frutas y hortalizas ricas en compuestos polifenólicos y la disminución de la incidencia de algunos cánceres. Un estudio "in vitro" realizado en la Universidad de Florida examinó los efectos de los polifenoles de las bayas de açaí en células leucémicas humanas. La investigación demostró que un extracto de estas bayas destruye células cancerígenas humanas en cultivo.

 

Además, el açaí posee ácido elágico, el cual es considerado como la única sustancia comprobada que promueve la apoptosis (muerte celular natural) de las células cancerosas sin dañar las células sanas.

 

  • Ayuda en las enfermedades cardiovasculares.

La presencia de fibra dietética, grasa monoinsaturada y fitoesteroles promueve la salud cardiovascular. Además, el açaí es una rica fuente de antioxidantes llamados antocianinos, los mismos que confieren al vino tinto sus propiedades saludables.

 

Los antiocianinos son unos pigmentos naturales de estructura polifenólica con una función antioxidante y anti radicales libres que aseguran una mejor circulación sanguínea y protegen el organismo contra la acumulación de grasas en las arterias (arteriosclerosis).

 

Las frutas de açaí pueden contener hasta 44 mg/100 gr de antiocianinos, una cantidad más elevada que otros alimentos como las fresas (15 mg), las ciruelas (1,3-2,6 mg) o el vino tinto (dependiendo de la variedad contiene entre 10,7 y 73 mg).

 

  • Reduce los efectos del envejecimiento.

El açaí se engloba dentro de la categoría de las superfrutas (frutas con elevado contenido en antioxidantes y nutrientes, como el arándano o la granada) con más poder anti envejecimiento.

 

La Capacidad de Absorción de Radicales Libres de Oxígeno (ORAC) es una prueba estandarizada del Departamento Federal de Agricultura de EE.UU. para medir el potencial antioxidante de los alimentos. Según una investigación de la Universidad de Tufts, en Boston, consumir muchas frutas y verduras con alto valor de ORAC, como las espinacas o el açaí, ayuda a retardar los procesos asociados con el envejecimiento, tanto en el cuerpo como en el cerebro.

 

Así, los antioxidantes presentes en el açaí ayudan a prevenir los efectos del envejecimiento causados por estrés oxidativo debido a la función corporal normal (por ejemplo, ejercicio) o causas externas, como plaguicidas, contaminantes, humo de cigarrillos, efectos nocivos de los rayos ultravioleta, etc.

 

  • Aumenta el impulso sexual.

La sabiduría popular considera al açaí como un afrodisíaco y en Brasil se le conoce como la "viagra natural", ya que su alto valor energético confiere vitalidad y puede ayudar a aumentar la libido.

 

  • Nos puede ayudar a perder peso.

El açaí está formado por un 40% de fibra, un componente que disminuye el apetito de forma natural. Al estabilizar el azúcar en la sangre, la fibra del açaí mantiene los niveles de energía estables. De este modo, se favorece la reducción de grasa corporal y se evitan picos de insulina que pueden convertir en tejido graso el exceso de azúcar en sangre.

 

Asimismo, los antioxidantes aceleran el proceso de digestión, que ayuda a quemar la grasa saturada que el cuerpo no necesita. Los ácidos grasos omega, los aminoácidos y las vitaminas impulsan la actividad metabólica y facilitan la quema de calorías.

 

  • Aumenta la energía y la resistencia.

Su alta concentración en hidratos de carbono, proteínas y grasa convierten al açaí en un alimento ideal para deportistas y personas muy activas. Un litro de açaí contiene de media 12,6 gramos de proteínas, lo que representa el 25-30% de la cantidad nutricional diaria necesaria.

 

Además, su perfil de aminoácidos es similar al del huevo. Sin embargo, al tratarse de proteínas vegetales, son más fáciles de procesar hacia los músculos, lo que permite aprovechar mejor su impulso energético.

 

Del mismo modo, el açaí es rico en carbohidratos, que proporcionan al cuerpo la energía necesaria en el trabajo o para la práctica de cualquier deporte.

 

  • Refuerza el sistema inmunitario.

Las bayas de açaí contienen ácido elágico, un componente que ayuda a combatir bacterias y virus, por lo tanto, es ideal para reforzar las defensas.

 

Recientes hallazgos científicos publicados en la revista International Journal of Sports Medicine indican que el açaí impide la supresión inmune y modula la actividad de los linfocitos.

 

  • Recomendado para las mujeres.

Por ser una fuente significativa de calcio (133 a 286 mg/100 g), el açaí puede ayudar a prevenir la osteoporosis, especialmente en las mujeres, así como a combatir el dolor menstrual.

 

  • Beneficioso para la salud masculina.

El açaí contiene esteroles (beta-sitoesterol) que se han demostrado* muy efectivos en el control del colesterol y de la hiperplasia de próstata, un agrandamiento irregular de la próstata que suele afectar al hombre en la edad madura.

 

  • Mejora la visión.

Las antocianinas y otros antioxidantes como la vitamina A, presentes en el açaí, se han revelado a lo largo de los siglos como eficaces en la mejora de la visión.

 

De hecho, se sabe que, durante la segunda guerra mundial, pilotos de combate británicos fueron obligados a consumir grandes cantidades de arándanos con el fin de mejorar su visión nocturna.

 

Estudios posteriores confirmaron que tales efectos eran debidos a su elevada composición en sustancias antioxidantes y antocianinas. El açaí contiene dos veces más antioxidantes que el arándano.

 

  • Previene el estreñimiento.

El açaí contiene fibra insoluble en su piel, por lo que el consumo diario de esta fruta puede ayudar a prevenir el estreñimiento y regular el tránsito intestinal. Asimismo, los antioxidantes contribuyen a mitigar los efectos de la enfermedad de reflujo ácido.

 

  • Fortalece el sistema nervioso.

Los ácidos grasos omega 3 y 6 son claves para el desarrollo del sistema nervioso y, por tanto, de las funciones cerebrales, como la agudeza visual. Por este motivo, el açaí puede resultar beneficioso para estudiantes, gente mayor o para personas con dificultades de concentración.

 

  • Protege del estrés y la ansiedad.

Los ácidos grasos del Omega 3 presentes en el açaí reducen la inflamación y los niveles de cortisol, la hormona que se libera como respuesta al estrés.

 

También ayuda la ausencia de gluten, ya que los alimentos con mucho gluten, especialmente los que tienen harinas procesadas (pastas, panes), pueden provocar inflamación del tracto intestinal, que, a su vez, lleva a la secreción de cortisol.

 

  • Para la diabetes.

El açaí es un alimento de bajo índice glucémico (IG bajo). Su nivel de glúcidos asimilables (glucosa, fructosa y sacarosa) es relativamente pequeño. Esto significa que, tras su consumo, el nivel de azúcar en sangre se eleva lentamente, lo que permite controlar mejor los niveles de glucosa en los diabéticos.

 

Un litro de açaí contiene de media 3,7 gramos de azúcares, apenas 11 kilocalorías, por lo tanto es un alimento recomendable para los diabéticos, al contrario que otras frutas más ricas en azúcares.

 

  • Promueve un sueño saludable.

El sueño es impulsado por un proceso innato llamado ritmo circadiano, que requiere una liberación de hormonas que indican al cerebro que el cuerpo está cansado.

 

La vitamina B, muy presente en el açaí, ayuda a regular la liberación de estas hormonas, dopamina y serotonina, que intervienen en los procesos de regulación del sueño. Además, la baya de açaí contiene aminoácidos, que ayudan a relajar los músculos cansados y permiten un sueño tranquilo y reparador.