
La falta de vitamina D puede afectar nuestra energía, huesos y defensas, y muchas veces no nos damos cuenta. Aunque el sol ayuda a producirla, no siempre es suficiente. En este post descubrirás de forma sencilla cómo identificarla y mantenerla en equilibrio de manera natural.
¿Qué es la vitamina D?
La vitamina D es un nutriente esencial y, similarmente a otras vitaminas, desempeña muchas funciones en el organismo humano.
Lo más interesante de esta vitamina es que, una vez que está disponible en el organismo, actúa como una hormona. ¡Es por esta razón que se asocia a la salud ósea! De hecho, es clave en el proceso de absorción de calcio, un mineral fundamental para los huesos. Estas dos sustancias contribuyen a mantener un sistema osteoarticular fuerte y previenen enfermedades y traumas causados por la debilidad ósea.
Sin embargo, este no es el único papel de la vitamina D en nuestro organismo. Este nutriente está involucrado en los procesos que permiten el movimiento muscular y las transmisiones neuronales. La vitamina D actúa también como regulador del sistema inmune y es esencial para la activación de las defensas.
A diferencia de las demás vitaminas, la vitamina D tiene otra peculiaridad y es que no la obtenemos solamente a través de los alimentos. También se sintetiza en la piel con la luz solar.
Causas de la falta de vitamina D
Tener unos bajos niveles de vitamina D en sangre puede estar vinculado a muchos factores:
- Dieta baja en vitamina D.
- Escasa exposición a los rayos solares.
- Problemas de malabsorción que dificultan la asimilación de este nutriente.
- Trastornos que impiden la activación de la vitamina D en el organismo.
- Tratamientos que interactúan con la asimilación de esta sustancia.
Entre los problemas de salud que pueden obstaculizar la asimilación de la vitamina D destacan los trastornos de malabsorción intestinal. Enfermedades como la fibrosis quística, la celiaquía y la enfermedad de Crohn, por ejemplo, pueden causar un déficit de vitamina D y otras sustancias con las consecuencias que hemos mencionado con anterioridad en este post.
Algunas intervenciones del aparato digestivo, como las cirugías bariátricas, también pueden alterar la capacidad de asimilar nutrientes y dar lugar a un déficit nutricional de este tipo.
Síntomas de la falta de vitamina D
Ahora que ya sabes más sobre la vitamina D y sus funciones en tu organismo, probablemente te estarás preguntando: ¿cómo puede afectarnos la deficiencia de vitamina D?
Según revistas científicas online acreditadas, los síntomas de falta de vitamina D más comunes incluyen:
- Dolor en los huesos.
- Fatiga.
- Dolor muscular.
En los casos más severos, el individuo con falta de vitamina D puede experimentar fracturas a menudo y los huesos pueden incluso deformarse como consecuencia de la osteomalacia, es decir, la debilidad ósea relacionada con un defecto de mineralización.
¿Y qué pasa si el déficit de vitamina D se presenta en la infancia? En los lactantes, la falta de esta vitamina puede provocar raquitismo, una enfermedad que se manifiesta con debilidad y ablandamiento en los huesos durante el crecimiento. Los espasmos y la debilidad ósea son las primeras señales de falta de vitamina D en los niños.
Por otro lado, algunas investigaciones apuntan a una relación entre el déficit de vitamina D y patologías como el cáncer, la hipertensión y la diabetes. Considerando su papel en la regulación del sistema inmune, otros estudios destacan la posible relación entre la carencia de vitamina D y la aparición de enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple y la enfermedad inflamatoria intestinal.
La demencia y la esquizofrenia también podrían estar vinculadas con unos bajos niveles de vitamina D en sangre. Descubre más detalles en el artículo “Las 5 enfermedades relacionadas con la vitamina D”.
¿Cómo tratar el déficit de vitamina D?
Básicamente, existen tres formas de aumentar esta vitamina:
- Con la dieta. Los alimentos que nos aportan vitamina D de forma natural son fáciles de recordar porque son muy pocos: pescado azul, huevas de pescado, huevo de gallina, mantequilla, hígado, leche y queso.
- Tomando suplementos de vitamina D. Existen muchos suplementos naturales que ayudan a aumentar los niveles de vitamina D y algunos combinan una serie de sustancias que, junto a la vitamina D, contribuyen a la salud ósea y a fortalecer el sistema inmune.
- Una adecuada exposición a los rayos solares. Desde luego, hay que tener en cuenta los rayos solares favorecen la síntesis de vitamina D, pero también pueden producir daños.
- ¿Cuánto sol es suficiente para producir vitamina D?
De forma general, muchos expertos coinciden en que entre 5 y 30 minutos de sol varias veces por semana puede ser suficiente. Aún así, depende de varios factores: tono de piel, superficie corporal expuesta, estación del año, latitud, clima, etc.
De hecho, un informe europeo de nutrición señala que en países con latitudes similares a la nuestra la síntesis solar suficiente solo ocurre en algunos meses del año, por lo que en otoño-invierno muchas personas deben recurrir a fuentes dietéticas o suplementos.
- ¿Pueden los suplementos reemplazar la exposición solar?
Teniendo en cuenta todo lo anterior, la suplementación se considera útil y necesaria sobre todo cuando hay un déficit, riesgos particulares (por edad, poca exposición solar, vivir en residencias, etc.) o dificultades para conseguir vitamina D mediante sol y dieta.
Al mismo tiempo, organizaciones como American Academy of Dermatology advierten de los riesgos de la radiación ultravioleta (cáncer de piel), y prefieren que la vitamina D provenga de la dieta o suplementos en lugar de exposiciones solares frecuentes o intensas.
Por último, ¿Sabías que los niveles de vitamina D en sangre se miden a través de una prueba llamada 25-hidroxi vitamina D? Por lo general, unos resultados entre 20 y 40 ng/mL se consideran normales, pero pueden variar de acuerdo con la edad. Por este motivo, es recomendable que sea tu médico quien prescriba e interprete los resultados del examen. Además, podrá ayudarte a identificar las causas del problema y definir la mejor forma de regular tus niveles de vitamina D.
Fuentes consultadas:
- Vitamin D, multiple sclerosis and inflammatory bowel disease. Archives of Biochemistry and Biophysics Volume 523, Issue 1, 1 July 2012, Pages 103-106, https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0003986111003596#preview-section-references
- Fundación Española del Corazón. (2012, 10 enero). Vitamina D, riesgo cardiovascular y diabetes. https://fundaciondelcorazon.com/blog-impulso-vital/2352-vitamina-d-riesgo-cardiovascular-y-diabetes.html
- Position Statement On Vitamin D, American Academy of Dermatology https://assets.ctfassets.net/1ny4yoiyrqia/2VuIeOfXmKWBV12XTVYpXo/dfff5f47b0dddfb82676270505afd09f/ps-vitamin_d_postition_statement.pdf
