Hinojo (Foeniculum vulgare)

- Descripción. Planta, entre bianual y perenne, dotada de un tallo erguido, finamente estriado y con hojas alternas recortadas en segmentos filiformes. Este tallo ramificado es rematado por umbelas compuestas, formadas de florecillas amarillas. Los frutos son diaquenios acanalados. Toda la planta desprende un perfumer aromático. Originario del este de la cuenca mediterránea y de Caucasia, el hinojo se cultiva hoy en día en numerosas plantaciones, tanto en grandes extensiones como en los jardines.

- Recolección. Para la medicina se recolectan sus frutos (fructus foeniculi), obteniéndose la mejor calidad cuando se cortan a mano las umbelas maduras, mientras que las restantes se dejan en la planta hasta alcanzar la madurez; todo ello antes de la recogida masiva del resto de los productos. Las semillas, sin humedad y seleccionadas, se conservan en seco dentro de sobres herméticos. Contienen hasta un 6% de aceite esencial (oleum foeniculi), cuyos principales componentes son el anelol y la fencona, así como albrimina, azúcares y mucílago.

- Aplicaciones. Las semillas tienen un efecto espasmolítico (mucosa lisa), analgésico (cólicos) y carminativo (eliminación de gases intestinales). Se recomiendan las tisanas a base de hinojo tanto contra la diarrea como contra el estreñimiento, para favorecer la secreción láctea, contra las enfermedades del aparato urinario y como tratamiento complementario de la diabetes. La esencia de hinojo sirve para fabricar un agua de hinojo (aqua foeniculi) empleada en gárgaras y baños oculares. El hinojo encuentra su aplicación industrial en la cosmética, en la confitería y en la elaboración de licores. Es una excelente planta melífera.