91 314 78 36L - V 10h - 14h y 16h - 18h

Bienvenido Entrar

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las 'cookies'. Sin embargo, puedes cambiar la configuración de 'cookies' en cualquier momento.

Más información Gestionar cookies

Faseolamina: Bloqueando la absorción de los hidratos de carbono

Publicado el 01/03/2014


Uno de las grandes dificultades a las que se enfrenta cualquier persona que inicia una dieta de control de peso es el enorme sacrificio que supone la eliminación del menú de todos aquellos alimentos que están compuestos por carbohidratos complejos (pasta, arroz, cereales, legumbres, patatas, etc.).


Estos carbohidratos están compuestos de moléculas de azúcar que se extienden juntas en complejas cadenas largas y se convierten en glucosa en el cuerpo que más tarde es usada como energía. Esta glucosa es utiizada por las células del cuerpo y del cerebro, pero la que no se utiliza no se desechada, sino que se almacena en el hígado y los músculos en forma de glucógeno para su uso posterior. El efecto de que diariamente este exceso de energía sea acumulado es la formación de nódulos adiposos que el cuerpo guarda como prevención de futuras épocas de carencia energética.


El objetivo de toda dieta de control de peso es eliminar de la alimentación estos productos que suponen un consumo excesivo de energía que no utilizamos, entre ellos los almidones o hidratos de carbono, con el fin de que el cuerpo tire de estas reservas energéticas en forma de grasas.


¿Cómo nos ayuda la faseolamina?

La faseolamina es una proteína que se extrae de las vainas de la judia blanca (Phaseolus vulgaris) que consigue inhibir en el páncreas la enzima alfa-amilasa encargada de digerir estos carbohidratos complejos. De una forma más técnica explicaremos que esta enzima degrada las largas cadenas de almidón en sus unidades más simples (glucosa) para que estas puedan atravesar la barrera intestinal y ser transportadas por la sangre hasta las células para su aprovechamiento.


La inhibición de la enzima dura aproximadamente una hora, por lo que la faseolamina debe ser consumida antes de la comida, permitiendo que así el 75% del almidón consumido pase directamente al sistema digestivo. De esta forma, al comer alimentos ricos en hidratos de carbono absorberemos una menor cantidad de calorías, por lo que es ideal para personas que están realizando una dieta de control de peso y que no se quieren privar siempre de este grupo de alimentos.


Por tanto podemos apuntar que los beneficios del consumo de faseolamina son:


  • Reducir la absorción de calorías procedentes de los carbohidratos.
  • Contribuir a reducir los niveles de triglicéridos en sangre.
  • Favorecer la pérdida de peso así como mejora de las enfermedades ligadas al sobrepeso.  
 
La faseolamina puede ayudar a las personas que la consumen a perder más peso que aquellos que no lo hacen en el mismo período de tiempo, entre 2 y 4 kilos más en el período de dos meses. Claro que también existen variables de peso significativas si combinamos la faseolamina con un ejercio regular y una dieta saludable.