91 314 78 36L - V 10h - 14h y 16h - 18h

Bienvenido Entrar

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las 'cookies'. Sin embargo, puedes cambiar la configuración de 'cookies' en cualquier momento.

Más información Gestionar cookies

Apoyo nutricional para combatir los síntomas alérgicos

Publicado el 27/09/2014

alergia,estornudos,histamina,resfriado,picor,asma,quercitina,vitamina c,herbolario online,cosmética natural,tratamientos naturales,productos naturales


Cada día más niños, adultos e incluso personas de edad avanzada desarrollan alergias, pricipalmente alergias estacionales como alergia al polen, en parte, agravadas por la contaminación. No es extraño que una persona descubra que lo que parecía un resfriado perenne era una alergia.

 

Resfriados y alergias, aunque se parezcan, no son exactamente iguales y requieren tratamientos diferentes. Ambos procesos implican al sistema inmunológico pero de modo distinto, entonces, ¿cómo se diferencian una alergia y un resfriado? Existen dos diferencias esenciales: la primera, es que la causa de resfriados y de alergias es diferente. Un resfriado es contagioso; la alergia, no. La segunda es el tiempo de duración. en el caso del resfriado, la causa es la presencia en el cuerpo de un virus patógeno; en el caso de las alergias encontramos un sistema inmune hiperreactivo que actúa ante agentes que en realidad no son patógenos.

 

Una alergia dura tanto como al exposición a la sustancia (alérgeno) a la que se es alérgico. Las manifestaciones típicas son: estornudos continuados, picor y escozor en la nariz, moquo nasal acuoso o transparente, lagrimeo, picor, escozor y enrojecimiento de los ojos, picor en el paladar, cefalea e incluso asma.

 

Una alergia puede durar un rato, por ejemplo, si es alergia a los gatos (realmente al epitelio del gato) y vamos a casa de unos amigos que tienen gato; o meses y meses si tenemos un gato nosotros; o unas horas cada día cuando los valores de pólenes o esporas están muy altos. Sin embargo, en una alergía en cuanto no estamos en contacto con el alérgeno, nos sentimos bien, es como si nunca hubiéramos tenido nada, no hay secuelas: aparece y desaparece rápidamente.

 

La personas alérgica puede ver muy afectada su vida. No dejar de estornudar o de moquear, no deja hablar o respirar bien, molesta a los demás en el trabajo o en clase; los ojos lloran y pican y no se ve bien, las lentillas no se sorportan. La alergia es molesta, máxime cuando se tiene asma alérgica.

 

Un resfriado se manifiesta normalmente con estornudos, tos, cefalea, cansancio, dolor muscular y una sensación de febril y suele durar de una semana a diez días con manifestación que se van aliviando paulatinamente. Una tercera diferencia importante es que tras un resfriado podemos sentirnos cansados que estemos ya sin síntomas.

 

Apoyo nutricional para las alergias.

Tanto para prevenir, como para minimizar sus molestas manifestaciones, contamos con nutrientes eficaces que nos pueden ayudar por sus acciones antioxidantes, así como por sus acciones directas sobre las células mastocitos y las sustancias mediadoras de la reacción alérgica y de inflamación como histamina o eicasanoides proinflamatorios.

 

En el proceso alérgico subyacen reacciones inflamatorias asociadas con sustancias concretar y con altos niveles de oxidación y presencia de radicales libres y especies reactivas de oxígeno, por ello las sustacinas con antioxidantes son importantes.

 

Estudios realizados demuestran que ciertos componentes naturales pueden ser eficaces. La vitamina C puede ayudar disminuyendo la sintomatología atópica como dermatitis o rinitis e incluso, el asma alérgica, al actuar como antioxidante y disminuir el nivel de histamina en las personas el nivel de histamina en las personas alérgicas. Se observa que los síntomas son menores y que se disminuye la hiperactividad inmunológica, por tanto, se podría considerar un efecto preventivo de la vitamina C.

 

El magnesio también puede reducir los síntomas alérgicos y, en especial, del asma al actuar como relajante de la musculatura contraída por la reacción alérgica. esta acción se realiza en colaboración con el calcio y las vitaminas C y E. Por su parte, la vitamina E apoya también la acción antioxidante y moduladora del sistema inmunológico. Los bioflavonoides y el betacaroteno promueven reacciones antioxidantes, antiinflamatorias y antialérgicas. Entre los bioflavonoides, destaca la quercitina, por su acción inhibidora de la histamina y broncodilatadora, y se puede disponer de ella en cápsulas o comprimidos. Por último, el cuidado de la flora intestinal es muy importante y la suplementación con probióticos ha demostrado ser de ayuda en alergias y para mejorar las defensas en general.

 

En los casos de molestias por resfriados o enfriamientos también podrían ser muy útiles los suplementos de vitamina C y de zinc, por su gran apoyo al sistema inmune; junto con probióticos pueden ayudar también a prevenir. el propóleo en jarabe y los extracto herbales de equinácea, jengibre y ajo tiene efectos beneficiosos en las afecciones infecciosas, pues combaten los agentesmicrobianos y apoyan las reacciones de defensa.

 

Fuente: Lamberts Magazine (Septiembre 2014)